lunes, 15 de diciembre de 2025

Mi experiencia escritural con mujeres privadas de libertad.

MI EXPERIENCIA ESCRITURAL CON MUJERES PRIVADAS DE LIBERTAD. -

Por Jacqueline Lagos Maragaño. Escritora de Osorno.

“vine porque las chiquillas me dijeron que se hablaba desde el útero, porque a pesar de estar aquí, me veo mujer con sueños y que, a pesar del delito, somos buenas personas” Anónimo CCP Osorno

 

Mi primera experiencia haciendo talleres de Escritura Vivencial para mujeres privadas de libertad fue con la Fundación Prodemu en el año 2018-19. Sin dudas desde ahí sentí una enorme responsabilidad, mantener el interés de las mujeres en temáticas que fueran pertinentes de visibilizar, concientizar, reflexionar llevando rituales femeninos que nos conectaran con esa voz interna que necesita ser escuchada, también recordar y fomentar nuestros derechos, reivindicando la educación popular. Lograr esa conexión con nuestro ser mujer, en la diversidad que somos.

La cárcel no es un lugar donde habitualmente se llegue con temáticas tan diferentes de los talleres que hago con escritura vivencial, que van desde fortalecer el desarrollo personal, autoconocimiento y porque no decir también, que puedan manejar algunos conceptos culturales en ellas, como la diversidad sexual, género, migración o pueblos originarios. Cabe decir aquí, que Gendarmería en todo momento vela con muy buena disposición para que los talleres se realicen con los requerimientos que hago como facilitadora.

Desde un comienzo he sentido muy buena acogida de las internas, siempre han mostrado genuino interés en nuestros encuentros y digo “nuestro” porque así lo sienten, logran apropiarse y cocrear cada taller. Estos dos últimos años no fue diferente, por encargo de la Seremía de las Culturas el Arte y el Patrimonios hemos estado nuevamente con ellas. Aunque no las mismas, pero logramos juntas “llegar a buen puerto” escribiendo.

En cada encuentro que he tenido con ellas, hemos pasado de un “taller de escritura” a generar momentos de confianza, resguardando un clima de respeto y atenta escucha. Es así como hemos logrado generar una instancia terapéutica y de bien estar emocional.

Han sido numerosos los comentarios positivos que han dejado en ellas el reconocimiento de su capacidad creativa, ser mujeres que, aunque privadas de libertad son sujetas de derechos que pueden transformar sus historias, resignificarlas reparando conductas que crean malestar en ellas, con las personas o en su comunidad.

Cada proceso de escritura y cada año compartido ha sido de mutuo enriquecimiento, tocar sus corazones para que puedan compartirse ha sido un regalo, que siempre recibo muy honrada. Escuchar sus historias fragmentadas, también esas no contadas, ver sus cicatrices a cuestas cuando escriben, cuando se dejaron abrazar por una extraña que llega a incentivar un “fogón y caldero imaginario” donde pueden dejar de ser invisibles, excluidas y contarnos la vida de mujeres sobrevivientes que somos todas de alguna manera, al fin y al cabo.

Por último, como mujer siento un agradecimiento profundo de cada una de ellas y de las instituciones que han reconocido mi trabajo que   no hace otra cosa que sembrar en mujeres coraje para brillar nuevamente desde la belleza interior que nos hace caminar más conscientes y en equilibrio resistiendo un sistema machista patriarcal misógino que nos quiere ver tristes, culposas, desesperanzadas. 


FRAGMENTOS

Tengo metas en este lugar, salir con mi libertad

Mi alma es blanca como las nubes

Observo la lluvia, es como si me llamara hacia afuera

Casi puedo tocarla, casi puedo sentirla

Mi mente en blanco esta, esperando conectarse con la realidad

Aquí tan solo somos un número, pero cada número es especial y único

Hoy vino mi presente que me atormenta, pero sé que pronto me iré

Grandiosas somos todas.

 

&

 

Seis Mujeres valiosas y empoderadas

Orgullosas de mí misma

Solo puedo pensar en lo lindo

Que esta el día y me encantaría estar

Sentada bajo un sauce a la orilla de un rio.

Energía positiva y felicidad automática

En este grupo de libertad

Venimos de una cultura indígena

De nuestros antepasados

No debemos avergonzarnos

Amo mi identidad

Tan feliz me siento

Que no deseo parar, ni detenerme

Esto es genial.

El perdón es un regalo, no quiero olvidarme.

Que confianza y emociones

Siente cada una de nosotras

Me siento feliz con mis compañeras

Necesito tanto un abrazo de amor

Y solo puedo imaginarlo

Y aunque sea imaginario, se siente bien.

Gracias les doy por todo.

Hoy día me siento agradecida

Gracias por haberlas conocido

Se les quiere y estima

Estoy muy agradecido por tantas

Lindas palabras

Quiero poder seguir

Sigamos juntas en esto.

Me cuido, te cuido. Nos cuidamos


 Ver artículo completo en:  Revista Rememorias Numero 32. (Diciembre 2025)

 

 

Mi experiencia escritural con mujeres privadas de libertad.

MI EXPERIENCIA ESCRITURAL CON MUJERES PRIVADAS DE LIBERTAD. - Por Jacqueline Lagos Maragaño. Escritora de Osorno. “vine porque las chiqu...